
Lo que nos configura y distingue en la Iglesia como Terciarias Capuchinas, según nuestra forma de vida, es seguir el espíritu y las huellas de nuestro Señor Jesucristo al estilo de su fiel seguidor San Francisco de Asís y del Venerable Padre Luís Amigó en comunidad fraterna, minoridad y penitencia, en fidelidad a la iglesia, con una misión específica, imitando la actitud del Buen Pastor y el espíritu de la Sagrada Familia.
POSTULANTADO: Iniciación al seguimiento de Jesús en la vida religiosa, implica una actitud de respuesta personal a la llamada que Él hace, la aceptación y asimilación progresiva de nuevos valores y una cierta ruptura con la forma de vida que pretende dejar; ofrecer una experiencia de vida fraterna y acompañamiento.
NOVICIADO: Un tiempo para seguir creciendo en madurez humana y adquirir una nueva identidad desde un crecimiento más profundo de la persona de Jesús, una experiencia de vida religiosa.
JUNIORADO: Es el periodo de seis años a partir de la primera profesión. Continuar su propio crecimiento personal y espiritual carismático por la práctica animosa de aquello a lo que se ha comprometido
PROFESIÓN DE VOTOS; Al final, decir que sí al Proyecto de Dios en mi vida, profesar los votos: Pobreza, Castidad y Obediencia. Tres formas de nombrar la libertad.
FORMACIÓN PERMANENTE
Un compromiso de toda religiosa TC de continuar el proceso de formación personal y comunitaria de toda persona, para mantener una respuesta fiel y actualizada a la constante llamada de Dios