El Consejo Provincial de la Provincia Nazaret participó en el VI Consejo General Ampliado de las Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia, celebrado del 4 al 19 de agosto de 2026 en Ráquira, Colombia. El encuentro reunió a 35 hermanas del Gobierno General y de los equipos de gobierno de las seis demarcaciones de la Congregación para discernir los principales desafíos de la vida y misión de las Terciarias Capuchinas y definir acciones renovadoras de cara a los próximos años.
Bajo el lema «Llamadas a revitalizar nuestro compromiso misionero para reparar el mundo en las plazas públicas que habitamos», representantes procedentes de Europa, América Latina, Asia y África compartieron durante más de dos semanas la realidad de una Congregación presente en 32 países. El Consejo General Ampliado, órgano consultivo que se reúne una vez durante el sexenio, se convirtió así en un espacio de oración, escucha, discernimiento y corresponsabilidad.
La Provincia Nazaret, formada por las comunidades presentes en España, Italia, Eslovaquia, Bélgica y Polonia, estuvo representada por su equipo de gobierno provincial, encabezado por la Hna. Matilde de Jesús Mena Moreno, Superiora Provincial, junto al Consejo elegido durante el V Capítulo Provincial celebrado el pasado mes de abril. El actual Consejo está integrado además por las hermanas Cecilia Pasquini, Vicaria y primera Consejera; Regina del Peral Budia, segunda Consejera; Lourdes Crespo Antolín, tercera Consejera; y Manuela del Pilar Pérez Hervás, cuarta Consejera.
La participación de Nazaret se hizo presente desde los primeros días del encuentro. El 6 de agosto, durante la jornada de retiro celebrada en la fiesta de la Transfiguración del Señor, las hermanas de la Provincia animaron la celebración de Laudes y la Eucaristía, en una jornada centrada en cultivar la esperanza y renovar el encuentro personal con Jesús.
Uno de los momentos especialmente significativos para la Provincia llegó el 8 de agosto, cuando la Hna. Matilde Mena, junto con el Consejo Provincial, presentó ante la asamblea la realidad de Nazaret-Europa. La exposición permitió compartir la vida, misión y desafíos de las comunidades de España, Eslovaquia, Bélgica, Italia y Polonia dentro de una jornada dedicada a conocer y escuchar las distintas realidades de las seis demarcaciones de la Congregación.
Este ejercicio permitió posteriormente al Gobierno General ofrecer una lectura global de la situación congregacional, incorporando también datos sobre las presencias, el número de hermanas y la situación económica de las diferentes demarcaciones. Desde esta mirada conjunta, las participantes profundizaron mediante las denominadas «Conversaciones en el Espíritu», concebidas como espacios de escucha, diálogo y discernimiento comunitario.
Reparar el mundo desde las «plazas públicas»
Durante el Consejo fue tomando especial fuerza la llamada a ser «reparadoras» del mundo desde las «plazas públicas», expresión con la que las Terciarias Capuchinas identificaron aquellos lugares y realidades concretas en los que hoy están llamadas a hacer presente su carisma y su misión. La reflexión tomó como referencia a Jesús Buen Pastor y planteó la necesidad de revitalizar el carisma heredado en diálogo con las nuevas realidades sociales, eclesiales y culturales.
La reflexión abordó también algunos de los grandes retos que atraviesan actualmente la vida religiosa. La presidenta de la Conferencia de Religiosos de Colombia, Hna. Patricia Milena Osorno Zuluaga, acompañó a las participantes en una jornada dedicada a la interculturalidad, el liderazgo y la esperanza como claves para una vida religiosa capaz de generar futuro y reavivar la misión.
El Consejo revisó asimismo el camino desarrollado desde los acuerdos del XXIII Capítulo General y conoció los avances realizados en ámbitos como el Plan Pastoral Congregacional, la relectura del carisma, la Familia Carismática Amigoniana, la historia de la Congregación, el Necrologio, la formación y las comunicaciones.
Formación y cultura del cuidado
Entre las decisiones más relevantes del VI Consejo General Ampliado estuvo la aprobación del nuevo Plan General de Formación de la Congregación, resultado de varios años de trabajo y colaboración entre las diferentes demarcaciones. Tras su estudio y las aportaciones realizadas mediante las Conversaciones en el Espíritu, el documento fue aprobado por unanimidad, con el propósito de orientar la formación desde una vida centrada en Jesús y un renovado compromiso carismático y misionero.
La cultura del cuidado ocupó igualmente un lugar destacado. Las participantes profundizaron en la psicoespiritualidad del cuidado y en la responsabilidad de la vida religiosa hacia las personas más frágiles y vulnerables, desde la espiritualidad del Buen Pastor y el legado de Luis Amigó.
En este ámbito volvió a tener una participación relevante la Provincia Nazaret. El 16 de agosto, la Hna. Matilde de Jesús Mena Moreno, en calidad de miembro de la Comisión Congregacional, presentó junto con la Hna. Sonia de Fátima Marani Lunardelli el trabajo desarrollado para la nueva Política Congregacional para la Protección de Menores y Adultos Vulnerables. Tras su estudio, reflexión y diálogo en asamblea, la política fue aprobada por las participantes, reforzando el compromiso institucional con la protección, la dignidad y el cuidado de las personas vulnerables.
El Consejo dedicó también una jornada a revisar el Derecho propio de la Congregación y las propuestas de modificación de las Constituciones surgidas durante el sexenio, recuperando la experiencia de los gobiernos y reflexionando sobre los cambios necesarios para responder a la realidad actual sin perder la fidelidad a las raíces fundacionales.
Desafíos y acciones renovadoras para el futuro
El 18 de agosto, el VI Consejo General Ampliado entró en su fase conclusiva. Significativamente, la oración con la que comenzó esta jornada decisiva estuvo animada nuevamente por la Provincia Nazaret. Tras el proceso desarrollado durante las semanas anteriores, la asamblea recibió las conclusiones y definió los desafíos y acciones renovadoras que servirán como referencia para orientar el camino de la Congregación y preparar el próximo Capítulo General.
Las conclusiones fueron fruto de un proceso que combinó el conocimiento de las distintas demarcaciones, la lectura de la realidad global de la Congregación, la reflexión sobre los desafíos de la vida religiosa y el discernimiento comunitario. El propósito ahora es que estas orientaciones se traduzcan en decisiones y acciones concretas en las comunidades y en los distintos lugares donde las Terciarias Capuchinas desarrollan su misión.
Finalmente, el 19 de agosto, la celebración de la Eucaristía puso el cierre oficial al VI Consejo General Ampliado. Las participantes presentaron simbólicamente ante el altar los desafíos, conclusiones, sueños y acciones renovadoras surgidas durante el encuentro antes de emprender el regreso a sus respectivas demarcaciones.
Para las hermanas del Consejo Provincial de Nazaret, el encuentro ha supuesto una oportunidad para llevar al ámbito congregacional la realidad de las comunidades europeas, participar directamente en el discernimiento sobre el futuro de la Congregación y regresar a la Provincia con las orientaciones surgidas de estas jornadas.
El VI Consejo General Ampliado concluyó así después de más de dos semanas de trabajo, pero con una convicción expresada en la propia crónica de clausura: «El Consejo General Ampliado termina, la misión continúa».






